Descripción
En este libro Roland Rech evoca veinte años de experiencia personal y cotidiana. Un zen sobrio, despojado y sobre todo fiel a la herencia transmitida por los antiguos maestros. El autor nos sumerge en su mundo interior y en su camino espiritual, mostrándonos la importancia de la simplicidad y la conexión con la tradición zen. Descubriremos cómo se ha adaptado esta práctica milenaria al mundo occidental, manteniendo la esencia y la pureza de sus enseñanzas. Un viaje fascinante por la búsqueda de la iluminación y el autoconocimiento, guiado por un monje zen que comparte con nosotros sus reflexiones y aprendizajes. Una lectura imprescindible para aquellos que buscan la paz interior y la armonía en un mundo caótico y frenético.